Kickstarter, la compañía de crowdfunding que ayuda a despegar a los proyectos cool, ha sido demandada por un ex músico que alega violación de patentes.
El sitio web de Kickstarter brinda a los emprendedores e inventores un lugar en la red donde puedan llevar sus ideas y buscar financiamiento. Se basa en la idea de croudsourcing, pero en lugar de recolectar información, Kickstarter recoge dinero de sus usuarios. Si una idea o proyecto llaman la atención de la gente, ellos pueden donar dinero al equipo o individuo para que puedan sacarlo adelante.
Los donantes no sólo entregan dinero sin más: a cambio de la donación, reciben incentivos bajo la forma de regalos y el mismo producto (si el proyecto resulta en productos).
Kickstarter fue fundada en 2009, pero al parecer alguien más había tenido la idea antes. Brian Camelio, ex músico, registró una patente en 2003 bajo “Métodos y aparatos para financiar y mercadear un trabajo creativo”, y la patente le fue concedida este año. Camelio fundó ArtistShare, que le permite a los fans apoyar los proyectos musicales de los músicos a cambio de “acceso al proceso creativo“.
La patente está planteada para un sistema de “recolección de financiamiento y/o ingresos por artista para un proyecto, donde el proyecto puede ser un trabajo creativo del artista”. El método incluye “registrar, por al menos un artista, con una base de datos centralizada, al menos uno o más proyectos, ofreciendo, por al menos un artista, una atribución relacionada al artista a cambio de capital para el proyecto de dicho artista”.
En otras palabras, Camelio había patentado el proceso de ofrecer un incentivo (“atribución relacionada al artista”) a cambio de donaciones (“capital para el proyecto de dicho artista”). Y esa vendría a ser la idea tras Kickstarter, así que Camelio cree que Kickstarter debería licenciar su patente.
Kickstarter, claro está, ha solicitado la invalidación de la patente, o por lo menos que la corte establezca que Kickstarter no es sujeto de infracción.
Camelio dijo a PaidContent en un correo electrónico que “como artista, siento que Kickstarter puede estar perjudicando al artista al enfocarse en ‘donar dinero’ en vez de celebrar al artista por lo que hace. Su modelo no crea relaciones con los fanáticos, sino pide dinero de manera continua”.
Una postura interesante, que viene del fundador de una compañía muy parecida.
PCWorld . 5/10/211







